Felicidad familiar

¿"Felicidad familiar"? ¡Cuentos chinos, oiga!😂

       Y es que así se titula el libro que toca y que me ha hecho darle vueltas a esto de la familia.
     No es mi intención hacer una reseña al uso. Las hay mejores y ya sólo el resumen de la editorial  ( a buena parte con @librosdelasteroide) da una idea clara sobre el libro. Más bien se trata de contar lo que este libro me ha hecho rumiar,pues más de una vuelta le he dado.
       Es el segundo libro que leo de Laurie  Colwin. "Tantos días felices" fue el primero. Dos parejas, sus sueños, su evolución en sentimientos, relaciones,  ...Me gustó mucho, así que no dudé con este título tan utópico. 

      Polly es la protagonista de esta "Felicidad familiar". Es la mujer perfecta, la madre ideal, la hija soñada, la hermana maravillosa, la mujer exquisitamente educada, buena cocinera, anfitriona, trabajadora... Es tan odiosamente perfecta que se enamora de un pintor bohemio, amante de la soledad y un poquito antisocial y empieza una aventura amorosa, llena de mucho amor, sin retorcidas sesiones de sexos ni pasiones escabrosos. 
    Nada nuevo bajo el sol, la verdad. Si no fuera por lo que se remueve dentro de Polly,  ya no en torno al tema del adulterio, del que se ha hablado tanto que no supondría ninguna novedad, sino en relación a la familia, habría sido una novela más. 
      Pero algo tiene. Polly ve cómo la idea que tiene de sí misma, y la idea que los demás se han creado de ella se desmorona. Ya no es perfecta: ha fallado en la fidelidad. Pero es peor: ese fallo ha hecho , como si se tratará de fichas del dominó colocadas estratégicamente , que todos sus principios, sus ideas, sus bazas de mujer realizada se desmoronaran.
     Y entonces, y de forma bastante reiterada, la verdad ( creo que la autora se ha recreado en exceso en los pensamientos de Polly y no siempre me han resultado frescas sus reflexiones) pasa a analizar lo que supone la familia. Bueno, no la analiza, sino que nos describe sus comportamientos y sacamos conclusiones. ( la madre de Polly,  Wendy, es en mi opinión, odiosa y la autora la retrata tan ni en que la buena mujer asquea).
     La familia espera de nosotros tanto que en algunos casos nos aprieta  e incluso, ahoga. La familia,  a la que como Polly podemos adorar,  espera caras de risa, celebraciones cordiales, debates -que no discusiones-,  cordialidad, confianza ciega, ganas de reunión,  buen trato entre todos sus miembros...La familia es una tirana.La felicidad familiar, muchas veces, una falacia.
    Y es que la idea de la familia feliz es un cuento chino. Según vamos sumando años y experiencias familiares, vamos constatándolo. Y ¡ojo!Sin rencores. Nos empeñamos en la idea de una familia de cuento de hadas y no, como los príncipes azules, la familia también puede salir rana.
         La familia suele ser complicada, retorcida, llena de gente dispar como dispares son sus quereres,  ideas y gustos. La familia no siempre nos gusta ni tenemos que gustarles. La familia se enfada, no se habla, da pereza, molesta con sus sentencias, opiniones y órdenes,  porque la familia ordena,  sienta cátedra,  dispone.
Ni mejor ni peor que otras familias.La que toca.Y como Polly acaba por entender, o se la quiere así o se condena uno mismo a la desesperación.  ¿Felicidad familiar? A veces. Y gracias.

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